Cuando reflexiono acerca de lo que hice en este año, se vienen muchos pensamientos e ideas a mi cabeza, si lo veo subjetivamente me fue bien. No sabría por donde empezar a contarte sobre lo bien que me fue… Todo estuvo bajo control y debería estar muy feliz.
Pero cuando la tormenta se asienta y veo con mayor claridad las cosas, pienso en los sentimientos y todos mis pensamientos se enfocan en una sola idea. Aquella con la que compartí un año lleno de todo, un año con tristezas y desilusiones, un camino lleno de espinas, pero que al final desembocaba siempre en alegrías.
Sin embargo y contrario a lo que pensé y te diga este fue un mal año, lo bueno de 359 días de sol, lo bote en un arranque de luna y aunque parezca que gane mucho, este año te perdí a ti…
He decidido pasar el año nuevo con el vacío que siempre se queda conmigo hasta el final de baile, el vacío que te indica los errores y te sermonea como un cura particular de tu propia locura…
Siempre estarás ahí, pero no te hare mas daño ; siempre te voy a recordar, pero te dejare en paz; y hasta el final de mis días, por siempre te estaré agradecido.
